Día a día debemos superarnos, y como futuros maestros de educación especial, debemos también incentivar a nuestros alumnos que consigan de su vida lo máximo.
Todos los días existen ejemplos de superación en la vida, y a veces no somos conscientes de ello. Si a veces, a nosotros mismos, nos cuesta superar nuestras metas, y, hay que admitirlo, tiramos la toalla cuando creemos que no somos capaces de hacer algo, ¿pensáis que una persona que no tiene las mismas capacidades que nosotros puede conseguir lo que quiere? La respuesta es sí.
En ocasiones no valoramos lo que realmente tenemos, porque como "lo tenemos", no le damos importancia. Creemos que será así toda la vida, y que nada cambiará. Pero hay que "cambiar el chip", y mirar más allá...
Antes de que sigamos escribiendo y que vosotros sigáis leyendo, nos gustaría que vierais estos dos ejemplos de vida y superación. Realmente merece la pena verlos, y así entenderemos muchas más cosas.
http://es.youtube.com/watch?v=Of1TEIbrX2g (Vídeo sobre un periodista del AS Zaragoza: Javier Hernández).
http://es.youtube.com/watch?v=f1xQYyUWE5Y (Ejemplo de superación de una madre).
No sabemos si alguna vez habeís visto alguno de estos dos vídeos, pero de todas maneras queríamos compartirlo con vosotros, porque nos parecen buenos ejemplos sobre cómo una persona no deja que su discapacidad le impida llevar una vida "normal", o al menos, lo más "normal" posible.
Nos parece un tema interesante para debatir y reflexionar, y ver cómo estas personas, aún sin tener las extremidades superiores, hacen uso de sus extremidades inferiores, es algo realmente impresionante.
Creemos que este tema está muy relacionado con nuestra especialidad, y así esperamos vuestras opiniones y comentarios al respecto.
Por último decir, que cada vez que tengamos un problema y hagamos un mundo de ello, acordarnos de personas que no tienen las mismas posibilidades que nosotros y sacan fuerzas de donde no las hay para seguir adelante.
Saludos y besos para todos!^^
Oº°‘¨ Malarse ¨‘°ºO
PD: Animamos a coger un bolígrafo y un papel e intentar escribir algo con los dedos de los pies. Ni siquiera a la décima vez conseguiremos una letra clara. Suerte!